Se sorbió las lágrimas
el día que él se fue
Había llorado mucho a
solas con su pena
Sabiendo que su amor
pisaba la antesala de la muerte.
Con rabia y con
desprecio la gente criticaba
¿porque no llora,
porque no grita
si su marido se ha ido
para siempre?
En el juicio por su amor
, rotas las palabras
Ante un juez, quizás
imaginario,
Empezó a defender con
su monólogo
No sé si a viva voz o
en un monólogo callado
Puedes decir adiós a tu
muerto
Y también decir
agrandes voces
¡yo no te olvido!
Que no diga nadie , yo
no lo oí...
SR. Juez, el amor no
necesita testigos
Y lo crean o no, no
murió solo
yo estoy más muerta
todavía
La ausencia de mi
muerto, vació de ideas mi cerebro
Y en mi corazón, clavó
muchas espinas
Así que a solas, lloro
mi triste soledad
Un día y otro día.
¡Condéneme si quiere SR Juez!
Confieso abiertamente
haber amado hasta el extremo
Y confieso también no
querer vivir con esta mala vida
Así que ¡déjenme
sola!
Apurando mi cáliz de
amargura, añorando aquel amor,
Que me está llevando a
la locura...
Si la gente opina mal,
¡qué me importa!
Yo solo sé que le
quería
Y que ya vivir no es mi
deseo,ni siquiera un solo día
SR. Juez ni un solo día
siquiera...

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